La institución ofrece los siguientes servicios educativos: Educación Preescolar (Interactivo II y Transición), Educación General Básica en I y II Ciclo y a esta la población estudiantil se le brindan todas las asignaturas básicas contempladas en el currículo oficial del Sistema Educativo Costarricense y asignaturas complementarias como Educación Física, Artes Plásticas, Artes Industriales, Educación para el Hogar, Educación Musical, Informática Educativa y Educación Religiosa y como lengua extranjera el Inglés.
La población escolar es beneficiada, ya que se cuentan con los servicios de apoyo en Educación Especial: Aula Integrada en retraso mental, Terapia de Lenguaje, Problemas Emocionales y de Conducta y Problemas de Aprendizaje. Además se cuenta con el servicio de Orientación.
Se labora con un horario que atiende a la población estudiantil desde las 7 a. m. hasta las 2:20 p. m.
El comedor escolar recibe a toda la población diariamente, y es atendido por tres servidoras, una es pagada por el Estado y las otras por la Junta de Educación. El menú que se brinda es el aprobado por especialistas y se da seguimiento a través del Equipo de Salud y Nutrición, esto con el objetivo que los estudiantes reciban una rica y sana alimentación.
La escuela cuenta con: una fotocopiadora, cuatro computadoras para uso administrativo, una planta de sonido y el sistema de sonido; en cada aula, comedor y sala de profesores se tiene un parlante para que la comunicación sea más directa con el personal y los estudiantes.
El Laboratorio de Informática beneficia a la totalidad de la población estudiantil. Además se cuenta con el servicio de internet para la población estudiantil, el personal docente y administrativo.
Durante la administración de don Braulio Carrillo se construyó la Aduana de La Garita, lugar donde llegaban las mercaderías de Puntarenas. Ese edificio era constantemente vigilado por una guarnición que mantenía centinelas en garitas para cuidar los depósitos y celar el contrabando. En uno de los departamentos de ese edificio funcionó por algún tiempo la escuela mixta del lugar.
El desarrollo de este distrito se logró a través de una Junta Progresista que comenzó a levantar la comunidad. En los primeros tiempos existía una escuela en muy mal estado, la cual comprendía una sola aula, no contaba con electricidad ni agua potable y recibía el nombre de “La Casa de la Nación”, localizada en lo que hoy es conocido como el “Palo de Higuerón”, dividido por la calle de Limón. Este terreno pertenecía al Estado. Antes de ser escuela era un sesteo donde soltaban animales, bueyes, caballos y les daban de comer. Luego se pensó hacer la escuela en un lugar más céntrico y una señora llamada María Villalobos, de San Antonio de Belén, donó el terreno. La escuela contaba con tres grados y una maestra, las aulas y la dirección tenían el nombre relacionado con personas que han ayudado a la escuela.
Durante la Revolución de 1948 la escuela fue quemada, después de quemada los señores José Álvarez y Abel Castillo fueron a Alajuela para solicitar el permiso y hacer las gestiones para iniciar la construcción de la escuela, fue así como en la administración de Otilio Ulate se construyen las dos aulas que actualmente están ubicadas detrás del área de preescolar. Para los años sesenta se construye el pabellón de cemento ubicado al sur del terreno. Hoy cuenta con varios pabellones y cubículos.
Esta escuela lleva este nombre en honor a Ricardo Fernández Guardia, quién nació en 1867 y fue declarado Benemérito de la Patria en 1947.
Entre los primeros directores que estuvieron a cargo de esta escuela se pueden mencionar a: Jerónimo García, Zelmira León Araya, Gladys León Bolaños, José Agustín Campos Flores, Miguel Araya Chacón, Edwin Mora Rodríguez, German Salas Araya, Víctor Manuel Campos Hernández, José Joaquín Moya Pereira, Gladys Solís Araya; entre otros.